Eran de esas acostumbradas tardes grises que normalmente tenemos pasada las seis de la tarde, de aquel sol habitual que de vez en cuando nos abruma con sus rayos, diría yo que ese mismo sol se iba ocultando para dejar ver el “sunset” de esa tarde de miércoles de noviembre.
¿Cuántas veces he tenido que tomar decisiones difíciles?, ¿Cuántas de ellas las tomé correctamente? Sinceramente un sin fin, pero de lo que si estoy seguro es que en esos momentos de dura lucha conmigo mismo, traté de tomar la mejor.
Las últimas que he tomado, me llevaron horas de desconcentración laboral, noches de incertidumbre sin poder dormir , semanas de confusión total.
A veces el recibir un “NO” como respuesta sin argumento alguno, me ha llevado a delirar y a rebanar ideas que ni yo mismo pude entender.
Aquella tarde de miércoles caminé sin rumbo pensando en ciertas cosas o hobbies que adoptaría para mi nueva etapa la cual me estaba preparando. Tuve mil alternativas, pero en ese momento no podía pensar, cual sería la mejor. Definitivamente con el pasar de los días y semanas caería rendido a lo que mejor se adapte con mi persona, ya había pensando en algunas; la cuestión era ponerlas en práctica.
Cómo es mi costumbre apagué el celular por un par de horas, para que solo aquel sonido abstracto y singular del viento sea testigo de lo que estaba sucediendo, veía a la gente pasar, el sonido de las bocinas no desconcentraban mis pensamientos, en ese instante (u horas) era solamente yo. Así como Neil Armstrong en la Luna, sólo él.
Tengo que reconocer que aquel “No” fue duro de escuchar, difícil de sobrellevar, y tentador a olvidar. Las personas que me conocen saben a lo que me refiero, y que por sobretodo las cosas he tenido una lucha interna por superar “ciertos detalles” que me ha tocado vivir.
Sin darme cuenta pasé por algunos de los lugares los cuales trajo conmigo una singular nostalgia y recuerdos por los cuales viví y tuve momentos de felicidad, y que ahora solo serían sólo eso “recuerdos”.
Sin dudar, diría que he la indeferencia de las personas es la peor arma para poder angustiar al otro. No me gusta, pero tengo que confesar que alguna vez también adopte ese gesto como símbolo de “ignorarte”.
“No” es una canción que escuche en la voz de Javiera Parra y los Imposibles hace algunos años atrás, canción que por estos días me la paso escuchando, y es que ese “No” ha traído conmigo ciertas formas de empezar algo nuevo. La fortaleza es algo en la que debo trabajar para poder seguir en el camino que me he trazado, sé que esto acabará muy pronto, sé que esto traerá nuevas noticias a mi vida.
“Durante todo este tiempo, siempre he querido hace lo mejor, algunas veces no tuve tanto éxito, en otras di hasta mi alma. Las personas comúnmente se dejan llevar por la apariencia y sacan conclusiones erróneas al dejar llevar su imaginación al lado más colorido de su mente, seguramente con el tiempo esas mismas personas tengan la agalla de retractarse , seguramente estas mismas no vean con los mismos ojos que uno los ve.”
Agotaré hasta mi último recurso (como diría mi tocayo), para realizar todo aquello que me he trazado.
Para los que no han escuchado al grupo "Los Cucas"es un grupo musical español que se inicia en los 90’s, por Lima sólo los recordamos con “La última carta” tema el cual mi tan singular amiga Analí me hizo escuchar hace un tiempo atrás. Luego yo me encargué de que Los Cucas se merecieran mi idolatría .
Una de las mejores canciones que he escuchado de ellos es “El ser humano es raro”, tema el cual tiene una veracidad (hablando de la letra) única, Es un verso(ó un poema) hecho canción. Los fragmentos más sobresaliente a mi parecer, los detallo a continuación:
“la vida es un gran plato, de dulces y salados.”
“sufriendo las heridas en silencio, curándolas con risas en el tiempo.”
“vuelvo a respirar y de nuevo a empezar”
“Lo tarde se hace pronto, lo largo se hace corto.”
Al postear esta vez, también quiero compartir (para los que se toman la molestia de leer) esta canción. Espero les guste.
sábado, 21 de noviembre de 2009
lunes, 16 de noviembre de 2009
Everybody's Changing
Hace unas noches atrás tuve un casual insomnio el cual hizo levantarme de la cama e ir por un vaso de agua, no vi la hora; al ver por la ventana , vi como que estaba garuando (pensé en voz alta: Parece que el invierno no deja que la primavera haga de las suyas)
No entendía el porque esa noche no podía dormir; no había tomado café, no había cenado tarde, no había tomado siesta alguna, busqué entre mis cosas y vi un libro de Reader’s Digest y recordé mis épocas en la que me iba las clases al INIPUC.
Aún sin saber que hacer, me decidí por escuchar algo de música. Sin pensarlo dos veces sintonice Zeta, y escuché a Tom Chaplin con la canción Everybody’s Changing, y busqué inmediatamente el disco de Keane que tenía y me puse a pensar en el título de la canción.
Hace 20 años, yo tenía 7; hace 20 años Lima no era lo que es ahora, lógicamente la ciencia y la tecnología avanzó. Seguramente algunas cosas también.
Me di cuenta que al pasar los años he conocido “amigos” los cuales con el tiempo poco a poco dejé de ver, normalmente decimos amigos a alguien que conocemos en el trabajo, en algún centro de estudio o solo el simple hecho de que alguien nos haya presentado a algún amigo.
Dejé de ver a muchos de ellos. Los volví a ver después de años.
Los ex – alumnos: A muchos de ellos dejé de verlos desde que salí del colegio, por alguna u otra manera me iba enterando de lo que estaba haciendo alguno de ellos. Cada año me iba sorprendiendo más de lo que les iba pasando. Algunos se fueron del país, otros son papás, una minoría se casó, no todos se graduaron.
Después de 10 años a uno de ellos se le ocurrió hacer una “Reunión de Ex –alumnos”, reunión el cual me trajo esa nostalgia y alegría de volver a verlos. Durante 2 meses se estuvo preparando lo que sería nuestra Reu, y fue así que la idea se concretó en : Parrillada, trago, música de moda de 1998, y solamente los ex alumnos, No hijos, No esposas (los que tenían), todos estaban de acuerdo en que sería un volver en el tiempo de aquellos años que solíamos hacernos bromas por la razón que fuese. Finalmente la Reunión se llevó a cabo, vi a muchos cambiados mentalmente y físicamente. Hubieron esos momentos nostálgicos del “¿Por qué nos dejamos de hablar en el cole?, ¿Te acuerdas de esa canción?, un sin fin de recuerdos que quedaron en mi mente. Fue un momento que no olvidaré
Thanks¡¡
Evelyn: Oh, cómo no hablar de ella, recuerdo como llegamos a hablarnos.
Fue una noche a la hora de salida, yo estaba en el paradero esperando tomar mi tan típica combi que me llevaría a casa. Una chica con la que tenía clases de Inglés, alta y siempre vestida con ropa diferente todos los días, se me acercó y me dijo: ¿Has visto a Joany?
-No, le respondí.
Esa noche la acompañé hasta su casa, y hablamos como si nos hubiésemos conocido desde años, fue mucha la química que tuve con ella. Desde ese año, Evelyn se ganó mi corazón. La he visto llorar, reír, cantar, gritar, sus nostalgias y alegrías, todos sus cambios de ánimo que pudo tener. Era casi costumbre siempre ir hasta su casa conversando y burlarnos de Rosita (nunca escuché a alguien hablar peor el inglés que Rosita, jaja), de la Miss con su casaca de Tigresa, que para tu mala suerte te enseñó en un ciclo, como no recordarla: La Bitch, jaja.
Ah, como no recordar de la caja de Bon a Bon que me regalaste para Navidad... Ese momento te adoré aún más, y del tan desabrido Pollo a la Brasa que nos comimos frente a Metro de la Marina...wow¡¡¡ aquellos años.
Dejé de verte por mucho años, y cuando yo me mudé nos volvimos a encontrar, fuimos vecinos y no había pretexto para no volver a vernos. Habían pasado varios años desde entonces, y sorprendido quedé con las cosas que te había pasando, Definitivamente no eras la Evelyn que yo conocía. Las semanas pasaron y luego me enteré que viajaste a Australia. No me despedí de ti, pero se que en el lugar que estés estarás bien, porque desde aquel día que volví a verte me di cuenta de lo mucho que creciste, de lo fuerte que te volviste y de lo linda que te pusiste.
Kike: Desde que te conocí, siempre supiste como arrancarme una sonrisa con tus singulares y exageradas historias, de la forma de ver la vida, de las noches imaginables en Huacho (lugar que no he conocido hasta ahora). Gracias por todas tus promesas, por tu dedicación en verme siempre feliz, por tu angustia de ver superar mis miedos.
Un día de pronto dejé de verte y no sabía nada de ti.
Después de algunos meses, me enteré de mala noticia. Nunca te voy a perdonar por no haberme dejado despedirme de ti, pero sé que el día en que vuelva a encontrarte olvidaré esa amargura, tristeza y lágrimas que invadió mis ojos aquella tarde de Mayo.
Sé que estás en un lugar mucho mejor al que hoy vivo yo. I miss u Kike.
Sandra:
“¿Tú no eras el chico que tenía acné hace tiempote?”, fue lo primero que me dijiste.
-No , disculpa creo que te equivocas- inmediatamente te respondí.
Fue con esa pregunta que te conocí, en nuestras divertidas clases, las cuales llegábamos tarde, y por un motivo u otro siempre le teníamos preparado algo a la Miss de ese ciclo. Sandra siempre me pareciste súper fresca, decidida, sin roches, original, y lo mejor aún : apuntabas a lo bueno.
Cómo no recordar nuestros Martes de cine, nuestras loras Post- cine, y de la confianza que depositaste en mí para contarme tu sin fin de historias que con el pasar de los días, meses y años también se convirtieron en mis historias.
Hubo un tiempo en que nos perdimos, pero gracias al Messenger, volvimos a encontrarnos.
Nuevamente al cine, nuevamente las historias, nuevamente tus consejos para ser cada día mejor.
Pasaron los años, nuevas películas se estrenaron, nuevas rutina de Gym empezaste. Cambiaste también tú pero no tu esencia pero si tu corazón, fue un cambio para bien.
Tú sabes que siempre ese jalón de orejas que me das, las tomo con bastante cordialidad porque solamente vienen de ti. Porque te convertiste en esa amiga que siempre me espera con una sonrisa a cualquier adversidad.
I love u Sandra.
Juan Carlos: Para los amigos “Kaki”. Hace años que te conozco, hace años empecé a entender el porque los amigos como tú. Confieso que al principio me asustó las locuras que me decías, Shhh¡¡¡ pero con el pasar de los meses, me pareció que todo era parte de ser felices y de ver las cosas del lado positivo. Resumiré :
La pelea en el Tequila, jaja.
La fiesta de fin de Ciclo que me llevaste.
Las bombas que nos mandábamos, wow¡¡
El Gold’s Gym.
Luego te perdí el rastro, y me enteré que te fuiste a Inglaterra.
Cuando volviste, te vi cambiado. Fue un cambio el cual ya nos tenía acostumbrado, siempre fuiste así. Nunca te he visto triste, pero sabes que puedes confiar en mí para lo que quieras.
Esa tarde que fue nuestro re- encuentro y fuimos a Mr. Fish, fue como volver al pasado y recordar lo que en aquellos años era parte de nuestra diversión. Reí, Gocé, Bailé.
Thanks.
Al postear, me di cuenta de todos los cambios que sufren las personas con el correr de los años, no sé si el nuevo siglo, el calentamiento global, ó algún fenómeno que se acerca, pero han sido cambios los cuales me recordaron lo bueno que han sido en mi vida. Y sé que a pesar que volvamos a perdernos por alguna obra y gracia (ya sea por el espíritu santo) nos volveremos a encontrar y esos cambios que podamos tener en nuestras vidas siempre reflejarán la madurez que el día a día vamos logrando.
No entendía el porque esa noche no podía dormir; no había tomado café, no había cenado tarde, no había tomado siesta alguna, busqué entre mis cosas y vi un libro de Reader’s Digest y recordé mis épocas en la que me iba las clases al INIPUC.
Aún sin saber que hacer, me decidí por escuchar algo de música. Sin pensarlo dos veces sintonice Zeta, y escuché a Tom Chaplin con la canción Everybody’s Changing, y busqué inmediatamente el disco de Keane que tenía y me puse a pensar en el título de la canción.
Hace 20 años, yo tenía 7; hace 20 años Lima no era lo que es ahora, lógicamente la ciencia y la tecnología avanzó. Seguramente algunas cosas también.
Me di cuenta que al pasar los años he conocido “amigos” los cuales con el tiempo poco a poco dejé de ver, normalmente decimos amigos a alguien que conocemos en el trabajo, en algún centro de estudio o solo el simple hecho de que alguien nos haya presentado a algún amigo.
Dejé de ver a muchos de ellos. Los volví a ver después de años.
Los ex – alumnos: A muchos de ellos dejé de verlos desde que salí del colegio, por alguna u otra manera me iba enterando de lo que estaba haciendo alguno de ellos. Cada año me iba sorprendiendo más de lo que les iba pasando. Algunos se fueron del país, otros son papás, una minoría se casó, no todos se graduaron.
Después de 10 años a uno de ellos se le ocurrió hacer una “Reunión de Ex –alumnos”, reunión el cual me trajo esa nostalgia y alegría de volver a verlos. Durante 2 meses se estuvo preparando lo que sería nuestra Reu, y fue así que la idea se concretó en : Parrillada, trago, música de moda de 1998, y solamente los ex alumnos, No hijos, No esposas (los que tenían), todos estaban de acuerdo en que sería un volver en el tiempo de aquellos años que solíamos hacernos bromas por la razón que fuese. Finalmente la Reunión se llevó a cabo, vi a muchos cambiados mentalmente y físicamente. Hubieron esos momentos nostálgicos del “¿Por qué nos dejamos de hablar en el cole?, ¿Te acuerdas de esa canción?, un sin fin de recuerdos que quedaron en mi mente. Fue un momento que no olvidaré
Thanks¡¡
Evelyn: Oh, cómo no hablar de ella, recuerdo como llegamos a hablarnos.
Fue una noche a la hora de salida, yo estaba en el paradero esperando tomar mi tan típica combi que me llevaría a casa. Una chica con la que tenía clases de Inglés, alta y siempre vestida con ropa diferente todos los días, se me acercó y me dijo: ¿Has visto a Joany?
-No, le respondí.
Esa noche la acompañé hasta su casa, y hablamos como si nos hubiésemos conocido desde años, fue mucha la química que tuve con ella. Desde ese año, Evelyn se ganó mi corazón. La he visto llorar, reír, cantar, gritar, sus nostalgias y alegrías, todos sus cambios de ánimo que pudo tener. Era casi costumbre siempre ir hasta su casa conversando y burlarnos de Rosita (nunca escuché a alguien hablar peor el inglés que Rosita, jaja), de la Miss con su casaca de Tigresa, que para tu mala suerte te enseñó en un ciclo, como no recordarla: La Bitch, jaja.
Ah, como no recordar de la caja de Bon a Bon que me regalaste para Navidad... Ese momento te adoré aún más, y del tan desabrido Pollo a la Brasa que nos comimos frente a Metro de la Marina...wow¡¡¡ aquellos años.
Dejé de verte por mucho años, y cuando yo me mudé nos volvimos a encontrar, fuimos vecinos y no había pretexto para no volver a vernos. Habían pasado varios años desde entonces, y sorprendido quedé con las cosas que te había pasando, Definitivamente no eras la Evelyn que yo conocía. Las semanas pasaron y luego me enteré que viajaste a Australia. No me despedí de ti, pero se que en el lugar que estés estarás bien, porque desde aquel día que volví a verte me di cuenta de lo mucho que creciste, de lo fuerte que te volviste y de lo linda que te pusiste.
Kike: Desde que te conocí, siempre supiste como arrancarme una sonrisa con tus singulares y exageradas historias, de la forma de ver la vida, de las noches imaginables en Huacho (lugar que no he conocido hasta ahora). Gracias por todas tus promesas, por tu dedicación en verme siempre feliz, por tu angustia de ver superar mis miedos.
Un día de pronto dejé de verte y no sabía nada de ti.
Después de algunos meses, me enteré de mala noticia. Nunca te voy a perdonar por no haberme dejado despedirme de ti, pero sé que el día en que vuelva a encontrarte olvidaré esa amargura, tristeza y lágrimas que invadió mis ojos aquella tarde de Mayo.
Sé que estás en un lugar mucho mejor al que hoy vivo yo. I miss u Kike.
Sandra:
“¿Tú no eras el chico que tenía acné hace tiempote?”, fue lo primero que me dijiste.
-No , disculpa creo que te equivocas- inmediatamente te respondí.
Fue con esa pregunta que te conocí, en nuestras divertidas clases, las cuales llegábamos tarde, y por un motivo u otro siempre le teníamos preparado algo a la Miss de ese ciclo. Sandra siempre me pareciste súper fresca, decidida, sin roches, original, y lo mejor aún : apuntabas a lo bueno.
Cómo no recordar nuestros Martes de cine, nuestras loras Post- cine, y de la confianza que depositaste en mí para contarme tu sin fin de historias que con el pasar de los días, meses y años también se convirtieron en mis historias.
Hubo un tiempo en que nos perdimos, pero gracias al Messenger, volvimos a encontrarnos.
Nuevamente al cine, nuevamente las historias, nuevamente tus consejos para ser cada día mejor.
Pasaron los años, nuevas películas se estrenaron, nuevas rutina de Gym empezaste. Cambiaste también tú pero no tu esencia pero si tu corazón, fue un cambio para bien.
Tú sabes que siempre ese jalón de orejas que me das, las tomo con bastante cordialidad porque solamente vienen de ti. Porque te convertiste en esa amiga que siempre me espera con una sonrisa a cualquier adversidad.
I love u Sandra.
Juan Carlos: Para los amigos “Kaki”. Hace años que te conozco, hace años empecé a entender el porque los amigos como tú. Confieso que al principio me asustó las locuras que me decías, Shhh¡¡¡ pero con el pasar de los meses, me pareció que todo era parte de ser felices y de ver las cosas del lado positivo. Resumiré :
La pelea en el Tequila, jaja.
La fiesta de fin de Ciclo que me llevaste.
Las bombas que nos mandábamos, wow¡¡
El Gold’s Gym.
Luego te perdí el rastro, y me enteré que te fuiste a Inglaterra.
Cuando volviste, te vi cambiado. Fue un cambio el cual ya nos tenía acostumbrado, siempre fuiste así. Nunca te he visto triste, pero sabes que puedes confiar en mí para lo que quieras.
Esa tarde que fue nuestro re- encuentro y fuimos a Mr. Fish, fue como volver al pasado y recordar lo que en aquellos años era parte de nuestra diversión. Reí, Gocé, Bailé.
Thanks.
Al postear, me di cuenta de todos los cambios que sufren las personas con el correr de los años, no sé si el nuevo siglo, el calentamiento global, ó algún fenómeno que se acerca, pero han sido cambios los cuales me recordaron lo bueno que han sido en mi vida. Y sé que a pesar que volvamos a perdernos por alguna obra y gracia (ya sea por el espíritu santo) nos volveremos a encontrar y esos cambios que podamos tener en nuestras vidas siempre reflejarán la madurez que el día a día vamos logrando.
viernes, 6 de noviembre de 2009
You've Got A Friend

Hace algunos años atrás me compré el disco "Divas in Live 98", disco el cual ya había escuchado algunas de las canciones del Cd en Tele Stereo; me quedé impactado por “You’ve got a friend”, tema en la cual unen sus voces: La gran Celine Dion, Gloria Estefan, Shania Twain y la espectacular Carole King.
Esa mañana dije: Cómo se que en la noche repiten el programa, en la noche también escucharé la canción.
Por cosas de la vida, esa noche no la volví a escuchar.
Tuve tantas ganas de comprar el disco que finalmente lo compré, tengo que resaltar que me costo conseguirlo. Cuando llegué a casa estaba deleitado por la voz de Mariah, quién es la que inicia el show con una versión particular de My All, tema muy conocido por muchos.
You’ve got a friend es la canción número 15 del disco, y la letra tiene un significado muy especial para mí, significado el cual me hizo postear por segunda vez, el motivo: Martín.
Conocí a Martín en el año 1994 cuando yo cursaba el 1er.año de Secundaria, él estaba en 6to de Primaria, y coincidentemente nos veíamos en el entrenamiento de básquet, deporte el cual lo entrené hasta Mayo del 1998 debido a que el entrenador y a la vez profesor de literatura más conocido como: Care Pan me invitó a dejar el entrenamiento, motivo: Fomentar el desorden.
Nunca entendí a que le llamaba “Fomentar el desorden”, a decir verdad, siempre creí que desde 1er. año ese profe me odiaba.
Martín era de los chicos que siempre sacaban la tan esperada Diploma de Honor, ya era costumbre verlo a fin de año con ese cartón paseándose por todo el colegio, siempre fue disciplinado, estudioso, responsable, puntual, en fin todo lo que los chicos cerebritos tenían de cualidades. Virtudes que no se asemejaban a mí por esos años.
Exactamente no recuerdo como llegamos a conocernos ó que fue lo que conversamos primero, sólo recuerdo que Martín fue el soporte que me hizo seguir adelante esos años de Secundaria.
Recuerdo cuando un día me dijiste: "Dice el profesor Delgado (Care Pan) que no me junte contigo porque eres mala influencia", (creo que nunca te lo dije, pero en ese momento sentí pánico de la decisión que ibas a tomar).
-Y, ¿Qué vas a hacer? – le pregunté.
-Que no moleste – me respondiste.
Sentí una alegría inmensa al escuchar eso, alegría de un adolescente de 12 ó 13 años que quería tener un amigo.
Los años siguieron pasando y nuestra amistad creció; recuerdo que nos poníamos de acuerdo para llegar temprano, para tomar posesión de alguna de las bancas del colegio y quedarnos sentados conversando de “x” cosas hasta que sonara el timbre para la tan acostumbrada formación.
Cómo no recordar cuando fuimos a la famosa Feria del Hogar, que por esos años era tradición ir en las vacaciones de mitad de año, ¿te acuerdas cuando nos encontramos de casualidad?, jaja.
Por cosas de la vida, esa noche no la volví a escuchar.
Tuve tantas ganas de comprar el disco que finalmente lo compré, tengo que resaltar que me costo conseguirlo. Cuando llegué a casa estaba deleitado por la voz de Mariah, quién es la que inicia el show con una versión particular de My All, tema muy conocido por muchos.
You’ve got a friend es la canción número 15 del disco, y la letra tiene un significado muy especial para mí, significado el cual me hizo postear por segunda vez, el motivo: Martín.
Conocí a Martín en el año 1994 cuando yo cursaba el 1er.año de Secundaria, él estaba en 6to de Primaria, y coincidentemente nos veíamos en el entrenamiento de básquet, deporte el cual lo entrené hasta Mayo del 1998 debido a que el entrenador y a la vez profesor de literatura más conocido como: Care Pan me invitó a dejar el entrenamiento, motivo: Fomentar el desorden.
Nunca entendí a que le llamaba “Fomentar el desorden”, a decir verdad, siempre creí que desde 1er. año ese profe me odiaba.
Martín era de los chicos que siempre sacaban la tan esperada Diploma de Honor, ya era costumbre verlo a fin de año con ese cartón paseándose por todo el colegio, siempre fue disciplinado, estudioso, responsable, puntual, en fin todo lo que los chicos cerebritos tenían de cualidades. Virtudes que no se asemejaban a mí por esos años.
Exactamente no recuerdo como llegamos a conocernos ó que fue lo que conversamos primero, sólo recuerdo que Martín fue el soporte que me hizo seguir adelante esos años de Secundaria.
Recuerdo cuando un día me dijiste: "Dice el profesor Delgado (Care Pan) que no me junte contigo porque eres mala influencia", (creo que nunca te lo dije, pero en ese momento sentí pánico de la decisión que ibas a tomar).
-Y, ¿Qué vas a hacer? – le pregunté.
-Que no moleste – me respondiste.
Sentí una alegría inmensa al escuchar eso, alegría de un adolescente de 12 ó 13 años que quería tener un amigo.
Los años siguieron pasando y nuestra amistad creció; recuerdo que nos poníamos de acuerdo para llegar temprano, para tomar posesión de alguna de las bancas del colegio y quedarnos sentados conversando de “x” cosas hasta que sonara el timbre para la tan acostumbrada formación.
Cómo no recordar cuando fuimos a la famosa Feria del Hogar, que por esos años era tradición ir en las vacaciones de mitad de año, ¿te acuerdas cuando nos encontramos de casualidad?, jaja.
Siempre yo he sido el inquieto, el que nunca se quedaba callado, el fomentador de cualquier actividad el cual implicaba ir en la tardes al colegio, salir de clases, faltar, que sé yo, encontraba mil motivos para ser conocido y creo que lo conseguí, aunque a estas alturas ya creo que mi apellido y mi reputación quedaron en el olvido.
Recuerdo a Martín cuando estaba en 5to año, y yo ya era ex-alumno, los cambios de colegio que tuviste, y las innumerables veces que volviste. Algunas mañana Martín se iba a mi casa por la mañana y no poníamos a ver televisión, escuchar música ó simplemente pasar un momento de ocio. Ya cuando dejaste el colegio nuestra amistad se fortaleció más.
Tenía por costumbre ir casi todas las tardes a recoger a Martín para irnos a nuestra clase de Inglés, y también se hizo costumbre regresar a su casa por la noche y esperar en la mesa el lonche o la cena que tu tan especial y amorosa Mami Clau nos preparaba, ¿te acuerdas?, ella siempre quería que acabemos todo, nos servía hasta por demás, créeme que si mi abuela materna estuviera viva, me hubiese gustado que sea como ella, siempre estará en mi mente este recuerdo: "Entrar a la cocina y escuchar a la Mami Clau, la emisora que la caracteriza: Radio María, mientras se esmeraba en ofrecerme algo".
Recuerdo a Martín cuando estaba en 5to año, y yo ya era ex-alumno, los cambios de colegio que tuviste, y las innumerables veces que volviste. Algunas mañana Martín se iba a mi casa por la mañana y no poníamos a ver televisión, escuchar música ó simplemente pasar un momento de ocio. Ya cuando dejaste el colegio nuestra amistad se fortaleció más.
Tenía por costumbre ir casi todas las tardes a recoger a Martín para irnos a nuestra clase de Inglés, y también se hizo costumbre regresar a su casa por la noche y esperar en la mesa el lonche o la cena que tu tan especial y amorosa Mami Clau nos preparaba, ¿te acuerdas?, ella siempre quería que acabemos todo, nos servía hasta por demás, créeme que si mi abuela materna estuviera viva, me hubiese gustado que sea como ella, siempre estará en mi mente este recuerdo: "Entrar a la cocina y escuchar a la Mami Clau, la emisora que la caracteriza: Radio María, mientras se esmeraba en ofrecerme algo".
Gracias Clau¡¡¡.
Tu tía Conchito, Mmm con la mazamorra de Chancaca que hacía los domingos, siempre sirviéndome hasta rebalsar, nunca conocí a alguien que preparaba esa mazamorra tan deliciosa mejor que ella. Te digo algo Martín: En tú casa siempre me sentí como en la mía, tanto tú mamá, tus hermanos, tus tías, tus primas; I Mean: Everybody , me hicieron sentir parte de tu familia.
Siempre recordaré aquella mañana que totalmente ebrios nos fuimos a la universidad, jaja nunca me dejaron entrar, y yo, no paraba de amenazar al pobre vigilante que lo único que hacía era cumplir con su trabajo:" No dejar entrar borrachos".
Tu tía Conchito, Mmm con la mazamorra de Chancaca que hacía los domingos, siempre sirviéndome hasta rebalsar, nunca conocí a alguien que preparaba esa mazamorra tan deliciosa mejor que ella. Te digo algo Martín: En tú casa siempre me sentí como en la mía, tanto tú mamá, tus hermanos, tus tías, tus primas; I Mean: Everybody , me hicieron sentir parte de tu familia.
Siempre recordaré aquella mañana que totalmente ebrios nos fuimos a la universidad, jaja nunca me dejaron entrar, y yo, no paraba de amenazar al pobre vigilante que lo único que hacía era cumplir con su trabajo:" No dejar entrar borrachos".
Vales un sol Sr. Vigilante¡
No sé si recuerdas aquel jugo de naranja que tomé, el mismo que instantes lo devolví, y encima me caí al barro, fue una desgracia, jaja. Sólo recuerdo que desperté en casa de Jessica, cambiado y sin barro.
No creas que me he olvidado de las grandes y tan anunciadas fiestas de cumpleaños en tú casa, te esmeraste en organizarla, en los invitados, que no faltara nada y lo principal: Que todos pasen ese buen momento. Fueron varios cumpleaños que pasé ahí, y ya que hablamos de esas fiestas, ¿recuerdas cuando me caí?, Horrible¡¡¡.
Salí corriendo a la cocina y no quería salir, después de algunos minutos, salí con la frente en alto, como si nada hubiese pasado, jaja hasta comparé mi caída con un desfile. No lo digas, Shhhhhhhh¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
También esta en mi mente esos previos que haciamos antes de irnos de juerga, y cómo no recordar las juergas que nos mandábamos, hasta las 7:00 a.m. ¿te acuerdas de la canción Like a virgin? Déjalo ahí… tengo la ligera sospecha que cuando hayas leído esa parte, sabrás a que me refiero, jajaja.
Tú casa en Barranco, te mudaste 3 veces en el mismo distrito, te visité en los tres lugares. Tengo mucha melancolía por Barranco, especialmente cuando vivías en el Boulevard, nuestras conversaciones, la fiesta inauguración, el foco rojo, el vidrio para la mesa, tus perritos (que en alguna oportunidad me sirvieron de pretexto)… U know what I mean., y cómo no olvidar la mudanza, estuve presente cuando dejaste el lugar, antes de cerrar la puerta recordé todo lo vivido en el 4to. piso de aquel Edificio. Salí y bajé las escaleras rumbo al camión de mudanza con la melancolía que me rodeo por aquellos tantos recuerdos que había dejado ahí.
Hubieron momentos en los que dejamos de hablarnos, cosas de chiquillos, claro está.
En fin Martín, podría pasarme horas y horas, página a página describiendo nuestra amistad, sé que me han faltado cosas, pero quiero que sepas que “estos detalles” que nos pasaron, siempre las recuerdo.
Nunca te lo confesé, pero cuando me escribiste ese e-mail desde Hungría, me llenó tanto de alegría, por ese entonces nos habíamos dejado de hablar, incluso que ya había pasado casi más de un año sin saber nada de ti, y cuando tu prima me dijo: "Martín se fue de viaje", créeme que invadió en mi corazón la angustia de no pedirte disculpas, pensé que nunca más te volvería a ver, pensé que nunca más sabría algo de ti; pero cuando llegó el e- mail, abrí inmediatamente para leerlo, lloré, me emocioné.
También esta en mi mente esos previos que haciamos antes de irnos de juerga, y cómo no recordar las juergas que nos mandábamos, hasta las 7:00 a.m. ¿te acuerdas de la canción Like a virgin? Déjalo ahí… tengo la ligera sospecha que cuando hayas leído esa parte, sabrás a que me refiero, jajaja.
Tú casa en Barranco, te mudaste 3 veces en el mismo distrito, te visité en los tres lugares. Tengo mucha melancolía por Barranco, especialmente cuando vivías en el Boulevard, nuestras conversaciones, la fiesta inauguración, el foco rojo, el vidrio para la mesa, tus perritos (que en alguna oportunidad me sirvieron de pretexto)… U know what I mean., y cómo no olvidar la mudanza, estuve presente cuando dejaste el lugar, antes de cerrar la puerta recordé todo lo vivido en el 4to. piso de aquel Edificio. Salí y bajé las escaleras rumbo al camión de mudanza con la melancolía que me rodeo por aquellos tantos recuerdos que había dejado ahí.
Hubieron momentos en los que dejamos de hablarnos, cosas de chiquillos, claro está.
En fin Martín, podría pasarme horas y horas, página a página describiendo nuestra amistad, sé que me han faltado cosas, pero quiero que sepas que “estos detalles” que nos pasaron, siempre las recuerdo.
Nunca te lo confesé, pero cuando me escribiste ese e-mail desde Hungría, me llenó tanto de alegría, por ese entonces nos habíamos dejado de hablar, incluso que ya había pasado casi más de un año sin saber nada de ti, y cuando tu prima me dijo: "Martín se fue de viaje", créeme que invadió en mi corazón la angustia de no pedirte disculpas, pensé que nunca más te volvería a ver, pensé que nunca más sabría algo de ti; pero cuando llegó el e- mail, abrí inmediatamente para leerlo, lloré, me emocioné.
Sabía que en algún momento teníamos que volver a hablar.
Recuerdo esa mañana, yo en el Messenger y sonó el celular.
- Aló- dije
- Junior, soy Martín, estoy en Lima.
No podía esperar, tenía que verte, tenía que hablar contigo, te conté muchas cosas las cuales ocasionaron en ambos tristezas, lágrimas, sonrisas y carcajadas. Tengo el recuerdo en mi mente: En la cocina con tú mamá.
“Siempre me he sentido dichoso de haberte conocido, te tendría que agradecer por las inmensas cosas que has hecho por mí, por haberme escuchado, por haberme dado la mano cuando lo necesité, por darme la confianza que siempre necesité. Una vez prometimos que nunca más dejaríamos de hablarnos, y así será. Te admiro mucho Martín, admiro la valentía para tomar decisiones sin miedo a equivocarse, ese corazón grande que sobresale de tú pecho, admiro la bondad que invade tu ser.
Siempre he sido feliz con tu felicidad, me he sentido triste con tu tristeza, he festejado tus logros, y ovacionado tus metas. Podré tener miles de errores, infinitos defectos, cientos de caídas, pero el corazón sincero. Sincero para decir que no eres mi simple amigo, ni mi simple hermano, eres más que eso, eres ese padre, abuelo, hermano, amigo; que siempre quise tener.
Reconozco que muchas veces te defraudé, sorry¡¡ , pero sabes que nunca fue mi intención.
Gracias por esa muestra fiel de amistad que me has dado, por ser mi paño de lágrimas, por ser mi espacio donde desahogar esas penas y alegrías típicas en mí, por tener aún la idea de seguir siendo mi amigo, por hacerme sentir que todo se puede en la vida. “
Por eso elegí You’ve got a friend cómo símbolo de que I got a friend.
Es difícil elegir un regalo para ti, he visto tu cuarto y lo tienes casi todo. Creo que algo material, como un perfume, un Cd, un cuadro, una tarjeta pueden deteriorarse con el tiempo; por eso, decidí postear en tú nombre, porque lo escrito no será borrado jamás.
Te quiero mucho.
Tú más fiel seguidor, Junior.
P.S. : Feliz Cumpleaños¡¡¡¡¡¡¡
Recuerdo esa mañana, yo en el Messenger y sonó el celular.
- Aló- dije
- Junior, soy Martín, estoy en Lima.
No podía esperar, tenía que verte, tenía que hablar contigo, te conté muchas cosas las cuales ocasionaron en ambos tristezas, lágrimas, sonrisas y carcajadas. Tengo el recuerdo en mi mente: En la cocina con tú mamá.
“Siempre me he sentido dichoso de haberte conocido, te tendría que agradecer por las inmensas cosas que has hecho por mí, por haberme escuchado, por haberme dado la mano cuando lo necesité, por darme la confianza que siempre necesité. Una vez prometimos que nunca más dejaríamos de hablarnos, y así será. Te admiro mucho Martín, admiro la valentía para tomar decisiones sin miedo a equivocarse, ese corazón grande que sobresale de tú pecho, admiro la bondad que invade tu ser.
Siempre he sido feliz con tu felicidad, me he sentido triste con tu tristeza, he festejado tus logros, y ovacionado tus metas. Podré tener miles de errores, infinitos defectos, cientos de caídas, pero el corazón sincero. Sincero para decir que no eres mi simple amigo, ni mi simple hermano, eres más que eso, eres ese padre, abuelo, hermano, amigo; que siempre quise tener.
Reconozco que muchas veces te defraudé, sorry¡¡ , pero sabes que nunca fue mi intención.
Gracias por esa muestra fiel de amistad que me has dado, por ser mi paño de lágrimas, por ser mi espacio donde desahogar esas penas y alegrías típicas en mí, por tener aún la idea de seguir siendo mi amigo, por hacerme sentir que todo se puede en la vida. “
Por eso elegí You’ve got a friend cómo símbolo de que I got a friend.
Es difícil elegir un regalo para ti, he visto tu cuarto y lo tienes casi todo. Creo que algo material, como un perfume, un Cd, un cuadro, una tarjeta pueden deteriorarse con el tiempo; por eso, decidí postear en tú nombre, porque lo escrito no será borrado jamás.
Te quiero mucho.
Tú más fiel seguidor, Junior.
P.S. : Feliz Cumpleaños¡¡¡¡¡¡¡
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Amante de lo ajeno

Hablaba con un amigo y le comentaba que no estaba seguro de cómo empezar a escribir en este blog, le había comentado que tenía claro en lo que iba a plasmar pero aún no tenía mi primer artículo.
Después de varios días por no decir semanas, lo tuve.
Fue una tarde en la cual aún no tenía celular y le pedí a Victoria (más conocida por mí como Vicky ó China) que me prestara un momento el de ella, tenía que llamar a Francisco. Digo tenía porque días atrás ya habíamos quedado en que teníamos un tema pendiente y era tiempo de llamar para confirmar.
Entonces fue así que lo llamé y acordamos.
La hora: 6: 30 p.m.
El lugar: su casa.
Llegué a la casa de Francisco antes de lo acordado y al llegar , me sentí muy cómodo. Me preguntó si quería tomar algo y sólo le pedí café.
Le pregunté por unas canciones que había escuchado antes en su casa, en realidad noches atrás.
“Francisco te acuerdas de las canciones que pusiste la otra noche cuando estábamos tomando un poco de vino”
¿Cuáles? – preguntó Francisco.
-No recuerdo muy bien pero era la voz de una mujer que cantaba algunos covers de los 80’s o 90’s – dije.
Inmediatamente Francisco me dijo esta: Y así fue que al escuchar la primera canción que fue “Adelante Corazón” me envolví en la voz de Maria José, en ese sin sabor inexplicable que es difícil de expresar. Luego vino “Acaríciame” tema que en los 80’s Maria Conchita Alonso hizo del tema un hit (y digo hit porque en aquellos años era la palabra para lo que los de mi generación diríamos: un temón, un temazo, un boom o cuanto sinónimo pueda caber).
Indagando acerca del disco, me enteré que tiene como nombre“Amante de lo Ajeno”. Peculiar nombre y a la vez “excitante” a mi parecer. Y así mientras trataba con Francisco del tema pendiente, María José nos cantaba con cada uno de sus temas, no había uno mejor que el otro, todos tenían ese toque “romanticón” que poco a poco nos hacia vibrar con esas particulares versiones y al mismo tiempo nos abrazaba con su voz.
Amante de lo ajeno, me hizo pensar en muchas cosas las cuales había dejado en el olvido pero de un momento a otro volvieron a mi mente, entonces fue así que empecé a revisar mis correos antiguos y desempolvé de mi carpeta de Hotmail aquellos correos de los años 2002, 2003.2004, y pude darme cuenta que alguna vez por no mencionar “varias” fui Amante de lo ajeno, y al escuchar cada una de las canciones del disco pude comprobrar que en cada una de ellas había parte de algo vivido, algo obtenido y algo perdido.
Luego pensé que eran cosas del pasado y que de ellas había aprendido, esa noche casi no pude dormir porque busqué entre mis cosas, entre el desorden que normalmente tengo en mi dormitorio, papeles y objetos que me hicieron volver a esos años. No me arrepiento de ello sino no estaría escribiendo ahora de eso, al menos me ha servido para escribir mi primer artículo en este Blog.
Volviendo al disco; la canción número 11 es “No me pregunten por él”, tema que aquí en Lima no tuvo tanto éxito, pero ahora digo yo: “A quien le importa si tuvo éxito en su tiempo”, es momento de vivir lo que ahora nos presenta la vida, y sí Amante de lo Ajeno ha hecho que recuerde cosas del pasado que pensé no las volvería a recordar, tengo que precisar que también ha hecho sentirme más aliviado con las cosas que estaban en ese momento angustiándome. Recordé el como me sentía por esos años, los cuales invadía en mí esa angustia y desesperación por esperar un mensaje de texto, una llamada al celular ó simplemente un correo electrónico, que ni por equivocación me llegaron. No tendría porque arrepentirme, pero si pudiera volver al pasado cambiaría lo que hoy es para mí “sólo un recuerdo”, el cual se quedó con ese nombre.
Es raro cómo un disco y un simple nombre me hizo pensar por días, me hizo cantar por tardes y no me dejó dormir por noches.
Llegué a la conclusión: “ Alguna vez hemos podido ser amantes en una relación, amantes por una noche, amantes de la música, amantes de las películas de terror ó de las hamburguesas, pero siempre esa palabra “amante”encajará en alguna parte de nuestras vidas. Las cosas que vivimos pasaron por algo y si en ese tiempo fuimos felices, no habrá nada en el presente ni en el futuro que nos haga cambiar ese buen momento que tuvimos al lado de alguien ó disfrutando algo, aún así haya sido prohibido y ajeno”.
Aún no tengo el disco, no estoy seguro si en Lima esté a la venta y la compra por internet no me es muy confiable, pero me daré una vuelta por alguna tienda de discos y veré que encuentro. Estoy seguro que cuando tenga el disco en mis manos, ya sea por que me lo compré ó me lo regalen (ó sea cualquiera el caso) no aguantaré mucho para llegar a casa y escucharlo junto a la oscuridad que habita mi dormitorio, junto a la soledad que por estos días la está haciendo de mi mejor amiga y junto a todos esos recuerdos que por alguna coincidencia de la vida vinieron nuevamente a mí.
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