Hubieron momentos en mi vida en los cuales no pude definir el estado de ánimo que sentía en ese momento, fue así que los nervios lucharon contra mi tranquilidad; algunas veces esos “nervios” vencieron, en otros casos...fui el vencedor
Enumerar esos estados de ánimo serían de nunca acabar, pero si puedo resaltar aquellos que en su momento me hicieron “temblar”, y hasta casi perder la calma.
Recuerdo hace varios meses que tenía que hacer una llamada, en donde tenía que estar muy calmado y hablar lo necesario, demoré casi una hora para ordenar mis ideas, poner en claro lo que tenía que decir, y sobre todo mantener esa calma que no es muy característica en mí. Después de dar vueltas y vueltas en la cama, por fin marqué, y el típico timbre empezó a sonar, después de escuchar “Hola Junior, ¿Cómo te va? “, me sentí confundido y olvidé todo lo preparado. Lógicamente que la conversación continuó y tengo que confesar que escuché cosas que en ese momento hirió parte de mi corazón.
Casi una hora y media de conversación fue el tiempo que duró la llamada, hora y media en la cual cambié de posiciones, bebí como 2 litros de agua, y cosa rara en mí: cogí un cigarro. No puedo negar que también sentí ahogarme en todo lo escuchado, pero respirar fue lo que me salvó de esa horrible sensación.
Han pasado muchas horas, minutos, horas y meses desde aquel día, y para hoy puedo resaltar que logré superar ese mal momento vivido
Creo que todos, (y cuando digo todos es porque es así) han pasado por momentos en los cuales sienten perder el control, la calma, la alegría, y es que la vida es como una caja de pandora, llena de sorpresas que nadie sabe lo que pasará, y que sin darnos cuenta creemos que nuestros problemas no tienen solución o que no tiene comparación con algún otro, pero estoy convencido que no es cierto. Cada uno de nosotros afronta esas situaciones a su manera y dirige el rumbo que quiere llevar, aún así, estemos “temblando” por dentro, no todo es eterno.
Hace mucho tiempo que dejé de postear, y es que el tiempo no ha sido mi mejor aliado por este tiempo. Después de tener días de conversación, (incluso por skype), sentí que debía postear nuevamente, de repente la inspiración volvió.
Escogí “Temblando” porque un día saliendo del trabajo, entré a una tienda y escuche esa canción, y vino a mi mente todas esas sensaciones que en algún momento me hicieron sentir así. Hoy en día, puedo decir que todo lo que pasó quedó ahí, atrás, en el olvido. Sin rencores, lo tomo como una experiencia.
Volví a escuchar “temblando” camino a casa y me convencí que sería el título ideal para lo que tenia que postear. Con esto, solo quiero adicionar que no todo puede ser tristeza, es solo una experiencia que se ha presentado, solo queda sacar fuerzas y ganas de afrontar las cosas, decir lo que tenemos que decir y estar preparados para lo que vendrá, solo así la victoria será nuestra.
viernes, 14 de enero de 2011
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